Existían variantes en otras épocas de la historia, sin embargo, los primeros ascensores como los conocemos fueron creados en el Siglo XIX. Lo que antes era un medio para poder transportar a personas a unos pocos metros de altura se convirtió en el medio de transporte por el cual cientos de personas accedían a su trabajo en algunos de los edificios más grandes del mundo.

Con el correr del tiempo los diseños mejoraron, permitiendo que más personas puedan subir y reduciendo el tráfico de personas en las plantas bajas de dichos edificios. Aun así, es difícil imaginar como un dispositivo con tantos años de antigüedad puede ser mejorado.

Sin embargo, ingenieros en la materia van a ser los primeros en asegurar de que todavía no se llegó al techo en cuanto a tecnologías de movimiento vertical. En los próximos años vamos a ser testigos de los primeros “ascensores smart”, brindando más comodidad a las personas que vayan a viajar allí adentro.

El punto más importante para la evolución son las mejoras en cuanto a seguridad y a la protección de las personas, en caso de que haya un accidente. Para eso, estos ascensores hacen uso de la tecnología Big Data, que permite analizar y monitorear datos en tiempo real y permiten detectar si es posible algún tipo de inconveniente o desperfecto en las unidades. Es por eso que estos sistemas van a requerir de equipos especializados y de sistemas que permitan mantenimientos efectivos en https://tokman.com.ar/consultor-it/ puedes conocer mejor.     

Otro de los beneficios de contar con un sistema de recolección y análisis de datos es que se pueden tener tiempos estimados de llegada más precisos. Si bien en algunos edificios de vivienda no es algo tan necesario, en algunas de las grandes torres del mundo (las cuales son también visitadas por turistas de todo el mundo) se necesita de esa información para poder conocer el tráfico de personas que están haciendo uso y dar tiempos estimados para la llegada del próximo ascensor. Esto es vital en los casos donde hay turistas esperando para subir a algunos de los miradores más imponentes del mundo.

Probablemente, la mayor ventaja de estos elevadores es que prometen ser incluso más seguros que los modelos más recientes. Después de todo, la idea es que las personas puedan llegar a su destino dentro de un edificio sin preocuparse ni pensar a cuántos metros sobre el nivel del mar está.

El intercambio de información y la recopilación de datos, generalmente establecido gracias a servicios de empresas como Tokman, son la clave para los dispositivos y medios de transportes del futuro. Una vez que se perfeccionen este tipo de sistemas y se combinen con Inteligencia Artificial, las posibilidades de mejora van a ser incluso mucho mejores.

De lo que estamos seguros es que estos son los primeros pasos para un futuro más interesante. Y, aunque parezca extraño que se vea en una tecnología tan antigua como la de los ascensores, no nos queda duda es que la manera más simple de demostrar que los cambios más profundos se ven en los lugares que menos lo esperábamos.